tout ce qui est petit est mignon
Vuelta a casa por las vacaciones de la Toussaint. Comparemos las diferencias en tal sólo un día de retorno (y sólo por vacaciones, bien sûr!).
¡Tener tantas ganas de venir para quedarme en casa delante del ordenador embobada, al menos en Lille ando de aquí para allá!
- Falta: actividades, vida relajada sin horarios, improvisaciones, gente disponible y fácil de contactar porque como tú, no viven en casa de sus padres y también están deseando tener planes, naturaleza, hablar con cualquiera en cualquier sitio sin ninguna razón (bueno eso también lo hago aquí, pero menos veces porque no tengo la excusa de «soy extranjera») y, por supuesto, ¡el francés!
- Sobra: saber de qué habla la gente en el metro, uff, a veces hasta me enerva, conversaciones sobre papeleos o asuntos pendientes y tanta conexión a internet sin un motivo justificado.
- Adoro: los besos y abrazos, poder hablar sin parar y escuchar historias de todo tipo sobre nombres que me resultan más que familiares, mi gentecilla cercana con experiencias compartidas, el olor del Volkswagen rojo perla metalizado, las sonrisas de los que hace tiempo que no te ven, la hospitalidad de los conocidos de vista, comida y sobre todo bebida frías en el frigorífico, no sentirte una irresponsable por comprarte una coca cola en un bar por dos euros jajaja, la música en el ordenador, mi pared llena de cosas y saber que habrá casi de todo sin intentar mirar en Youtube cómo abrir una lata de maíz sin anilla.
Y muchas más cositas… Pregúntome… ¿sería posible traer toda esa actividad a Madrid? Sería complicado teniendo un horario normal de universidad, ¡pero se puede intentar!
Cambios: en un mes y tres semanas han puesto carril bici por toda mi ciudad (o los están haciendo), han puesto una rampa de acceso y empezado las obras del ascensor en mi portal y están de obras en un parking especial para mí.
Sospecho que estaban esperando a que me fuera y nadie me lo ha contado, ¿descubriré otras ligeras modificaciones?
Enlazando con el tema que ha sacado una compañera bloguera (http://mylovelyblog-rita.blogspot.com/2010/07/comportamientos.html) me ha entrado el gusanillo de hablar de lo mismo porque creo que tiene mucha razón y que ahora se lleva ser alternativo, claro que si lo eres, eres parte de la mayoría, así que digamos que lo de que se lleva es un secreto a voces. Es una especie de grupo-ritual que selecciona lo que se pueda considerar de culto, de intelectuales, algo que te enriquece la quijotera y si puede ser que no ablande demasiado el corazón (a menos, claro, que estemos ante obras clasiquísimas de autores impronunciables y estilos retorcidos y siniestros, por poner un ejemplo). Hablando más claramente: gente que desprecia todo lo que no sea considerado (¿por quién? ¡ahhh!) intelectual. Serán los que defiendan los libros de papel frente a los eBooks, los que lloran por las décadas anteriores y lo retro, los que desprecian todo aquello que sea considerado mainstream.
Y la verdad es que en parte no se puede eliminar esta tendencia porque todos consideramos ciertos gustos más apreciables que ciertos otros. Ir al teatro da más caché que ir al cine, ir a ver una ópera más que ir a un concierto de Bisbal, leer a Dickens (y más si es en inglés) más que leer a Moccia, ver National Geographic más que Gran Hermano, ponerte Blade Runner más que American Pie. ¿Acaso no tenemos todos prejuicios? ¿Y acaso no nos gusta a todos disfrutar un poco de esos secretos nuestros privados de «calidad»? ¿Y no nos ponemos todos mucho más locos en un pub si nos colocan el Wannabe de las Spice Girls a si nos ponen a Beethoven?
Así es la vida. Somos un poco profundos, un poco superficiales. Un poco cariñosos y un mucho racionales. Y los gustos son los gustos, podemos intentar engañarnos a nosotros mismos creando un mundo de superficialidad fumada en pipa o podemos aceptar que para gustos hay colores, para olores hay flores y para peces está el mar.
Aun así, deberemos aceptarnos con esos prejuicios, con esas maneras de saber que lo que nos gusta nos define y que con ello también seleccionamos con quien pasar el tiempo. Recordemos cuando éramos pequeños: bailábamos con los Backstreet Boys, con Chayanne y Ricky Martin; veíamos dibujos animados desde primera a última hora sin cuestionarnos la calidad (aunque unos nos gustaran más que otros); nos dejamos engañar por los Furbies y nos gustaba saber qué ropa estaba de moda.
A lo mejor es cuestión de madurar los gustos… O a lo mejor es la simplicidad de no pensar en qué tendrán los demás en la cabecita, en si daremos la talla o en si nos satisfacemos intelectualmente a nosotros mismos. ¿Más espontaneidad? ¿Más autoconocimiento? Sea lo que sea, disfrutemos de todo: de lo profundo, de lo simple, de lo ridículo y de lo pasteloso. Y aun con todo, seguiré riéndome de algunas comedias románticas con falta de sustancia.
Y ahora, para dar un poco de juego, revelaré algunos secretillos de esos prohibidos y poco cultos. Voilà! C’est moi:
- En mi habitación tengo colgado un póster de Hayden Christensen sólo porque me parecía guapo.
- Me gusta jugar con mi yoyó
- Fui fan, pero muy fan, del triunfito Naím Thomas
- Me gusta ver con gente los partidos del mundial (aunque el resto del año ni preste atención al fútbol)
- Me sigue encantando lo relacionado con Pokémon
- No me gusta el Quijote
- El Gernika no me transmite nada
- No me gusta esa obligación de ir a los museos cuando visitas otra ciudad
- Me encanta toda la tontería de los grupos de Facebook
- Me lo paso bien cotilleando sobre los ligues de mis amigos
- Me gusta ver Eurovisión aunque sepa que está amañado
- Prefiero mil veces ir al parque de atracciones antes que al teatro
Estas y otras cosas más me definen tanto o más que poner todas las tildes en mis textos o escribir algunos párrafos en otro idioma. Porque saber no siempre implica conocimiento.
Sed buenos y no sus avergoncéis de vuestros secretillos. Si a nadie le gustara, no habrían salido al mercado, ¿no? Y, por favor, a estas alturas no me vengáis con palabras como: masa, ovejas, rebaño y más miedos de la sociedad. Sí, sociedad, aunque nos creamos independientes. Y no me enrollo más que ya he enlazado suficientes temas y me liáis, ¡coño que si me liáis! Jajajaja, voy a hacer cling-cling con mi pequeño llamador de ángeles y voy a caer en los brazos de Morfeo o, simplemente, me voy a quedar sobada como la buena inculturista que puedo llegar a ser.
Hala, el cambio de tono del blog se lo dedico a la buena de Luna que ha inspirado la entradita de hoy, auténtica como otras debieran ser. ¡A dormir se ha dicho!
Etiquetas: arte, listas, personal, vueltas de hoja
Hay momentos en los que se despliega en mi cabeza una lista de pros y contras para las decisiones menos importantes y, de vez en cuando, ocurre también con las importantes. Suele ocurrir cuando hay algo que hace que se desequilibren (o al contrario, que se equilibren las dos listas). Con el Erasmus pasó algo, empecé a ver todo lo negativo y dejé a un lado la ilusión. Quizás porque razoné demasiado dando prioridad a las convalidaciones de las asignaturas con los problemas de la vuelta y los ambientes desaconsejables antes que a la ilusión de siempre de vivir en el extranjero y hablar francés con soltura:
PROS: aprender mi idioma favorito, aprender de la cultura y forma de vida, meterme de lleno en una universidad extranjera, vivir la independencia y la intimidad, relacionarme con gente nueva, aprender a desenvolverme mejor, visitar nuevos lugares, ir a París, sentir la tranquilidad de no estar tan agobiado, en fin, vivir nuevas experiencias que me hagan aprender.
CONTRAS: dificultad para convalidar y asignaturas sin docencia, ambientes demasiado distorsionados, distancia con la familia/amigos/hogar (aunque seguro que a veces es hasta un pro, jaja), sentimiento de soledad, probabilidad de que la gente y lugares de allí sean temporales en cierto sentido...
Bueno, pues eso, que tengo una ilusión increíble por ir a Lille, aprender francés, conocer a gente de todo tipo y de cualquier sitio, hacer actividades nuevas; ¡vivir la universidad en France! Y si lo que me preocupa es todo lo que puedo evitar, siempre me ayudará a aprender más y mejor ¿no?
Estoy segura de que un tiempecito alejada me vendrá muy bien para estar tranquila, desconectar y como he dicho, para aprender en todos los ámbitos ñ_ñ
¡Os echaré de menos, gentecilla!
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P.D: rectifico en la entrada anterior, sí que se puede hablar de Translation&Interpretation... Me colé diciéndolo :)
Etiquetas: erasmus, listas, personal, traducción, universidad
El teléfono es mi enemigo por excelencia, qué digo, desde ahora lo llamaré mi archi-enemigo.
Lo siento, nunca entenderé el mensaje de los móviles, ¿Qué significa un toque?
Un toque significa…
- Que ya he llegado y te estoy esperando
- Que estoy de camino
- Que no tengo saldo y quiero que me llames
- Que quiero que me llames para que me rescates
- Que me he acordado de ti
- Que te he mandado un mensaje
- Que quiero que me respondas si has leído el mensaje
- Que he recibido tu mensaje
- Que estoy de acuerdo con tu mensaje (hay hasta códigos secretos donde dos toques significa desacuerdo)
- Que estoy en otra parte y quiero que vengas
- Que estoy abajo en tu puerta (por no llamar al portero)
- Que estoy bien (a las madres)
- Que todo ha salido como esperaba
- Y, en el extremo de los casos, que todo ha salido mejor de lo que esperaba ;)
A mí me lía muchísimo porque a veces no sé si la persona ha llegado antes o va a llegar tarde, si están abajo esperando o han recibido mi mensaje, si quieren que les llame o se han acordado de mí, ¿mientras todo les salía mejor de lo que esperaban?
Etiquetas: comunicación, listas