15 de enero de 2011

¿Me ayudas?

No quiero olvidarme de lo que siento ahora. Sé que cuando estoy en casa, a veces siento que mi madre no se comporta como una madre, sé que a veces me puedo quejar de los oídos de mis amigas o quizás de que no he podido pasar suficiente tiempo con mi novio. Quiero recordar estos momentos siempre. Estos momentos en los que mi madre me parece la más dulce y acogedora del mundo. En los que mis hermanos son los más buenos del mundo, uno dándome calor, preocupándose y compartiendo sus cosas conmigo; el otro, siendo valiente labrándose su futuro y haciéndome reír con nuestras tonterías, con todas las cosas que descubre y le gusta enseñarme. En los que mis amigas me parecen con las que tener las charlas más divertidas y compartir todo lo femenino que tenemos. En los que mis amigos son los que más vitalidad me dan y menos me dejan quejarme. En los que mi novio me parece el chico más perfecto del mundo y daría lo que fuera por estar media hora junto a él, aunque él estuviera con gripe y yo le diera un masaje en la cabecita para intentar que se le pase, aunque yo estuviera mala y él fuera a las 7 de la mañana a buscarme infusiones al carrefour en un país extranjero y me diera mimitos mientras yo le aparto porque tengo que toser.

Aunque los dos estuviéramos enfermos, moqueando, con los ojos llorosos y fiebre e intentando adivinar el rosco de Pasapalabra.

Quiero recordar esto, que no se me olvide qué es lo que quiero en mi vida. Aunque lo tenga cada día. Aunque me siga quejando de cositas (será – casi – inevitable).
¿Me ayudas?

13 de enero de 2011

Fin del Erasmus.

¿Sabéis? Hace años me parecía imposible tener esta sensación de alegría por saber que en nada vienen unos amiguitos a verme y que en cuanto eso termine, volveré a mi pueblo con toque de ciudad de siempre. Después de dos meses más o menos intensos de conocer gente, adaptarse al nuevo sistema, apuntarse a asociaciones y deportes y aprender francés en cada ocasión permitida… Me he dado cuenta de que ya me basta con mi rutina habitual como para crear otra en un país distinto. Una rutina que ni siquiera puede tener el valor principal de la rutina, que es la estabilidad de que no se acaba a corto plazo ¿no?

Pues nada, tras haber hecho todos los intentos posibles por ver el Erasmus como una aventura de culturas y nacionalidades, llego a la conclusión de que me gusta estar en casa y que suene el teléfono (¡sí, ese que tanto odio!) para que una amiga te llame porque quiere que le cuentes qué tal estás, tomar algo en el burger y ponerte al día con sus cosas. Que quiere que vengas , no una persona cualquiera de un evento puesto en facebook para que haya el mayor bulto posible en las fotos y así parezca una verdadera fiesta.

Que no está mal, pero eso también lo tengo en mi casita… Estoy muy contenta porque sé que lo que he aprendido de estos meses es que me gusta mi vida y no necesito de una burbuja Erasmus que me haga desvanecerme de mis problemas y en la que pensar cada vez que odie mi vida. Y soy muy feliz sabiendo que la vida que quiero vivir es la de siempre, la que ya tengo y no la creada en unos meses para satisfacer mis impulsos.

Por eso sé que esto ha servido para algo. Para darle aún más valor a las cosas. Para darme cuenta de que España podrá tener menos dinero, pero la gente ni es más cazurra, ni más maleducada, ni menos elegante. Hay gente de todo tipo en todos lados, pero algo indiscutible es que, al menos Madrid, es mucho más vital.

Estas experiencias son muy subjetivas ya que cada uno busca en ellas algo diferente. Mi problema fue que me encontraba demasiado bien cuando partí a la «aventura» y eso te pone el listón muy alto.
Eso sí, me alegro muchísimo de haber aprendido ciertos valores, de haber reforzado otros tantos y de saber un poquito mejor qué es lo verdaderamente importante para mí. Y saber que no todo el mundo es tan genial como aquéllos que me rodean, así que ya que estamos, podemos agradecérselo también. Porque por ejemplo, es precioso que nieve, pero es decepcionante si no tienes de verdad con quien compartirlo.

Gracias. Pronto estoy ahí. Sin distancias, sin cuentas atrás.

Haré un último apunte final. Y es que, mis mayores aventuras no han sucedido en Francia, sino en los viajes de idas y venidas. Retrasos, gente que viaja, profesores de universidad, beberse una cerveza Leffe 9º en el aeropuerto, hacer un semi-autoestop para llegar a la frontera, no saber si se está en Bélgica o en Francia, conocer a los del tren por más retrasos… Sí, lo más aventurero de todo el Erasmus ha sido el simple hecho de viajar, no de llegar.


Primera imagen mía que subo aquí, que no se me vea demasiado, jaja.

19 de noviembre de 2010

Attention à la mémoire!

Tenía los brazos cruzados, las palmas hacia abajo, las cejas curvadas, las piernas cruzadas, los pies mirando al suelo, ella, mirando abajo y a la izquierda.

Coucou, B,

Ça va?? Qu’est-ce qui t’arrive? Tu te souviens plus ? Tu es à Lille, près de la frontière belge, justement où tu voulais y aller !! Ils disent toujours qu’ici il fait beau, mais c’est pas vrai, il fait vraiment froid. Ou comme tu dirais maintenant : il fait pas chaud. Je suis ici pour te rappeler tout ce que tu viens d’oublier, chérie. Regarde autour de toi, regarde mes mots… Tu es dedans la vie française ! Avec des amis français, des crêpes, des krieks, des gauffres, des apéros… Qu’est-ce que tu cherches, alors ?
Tu crois que la recherche finit toujours au début de la même ? Peut-être, oui, et c’est possible que tu cherchais rien à nouveau, mais… Tu as vu ? Les saisons, elles existent là-bas !! Il y a un vrai automne ! Avec les feuilles de toutes les couleurs, à la fin de la même, l’origine de l’hiver avec la météo qui annonce la neige bientôt.
Les activités, les petites fêtes, le pouvoir d’aller et retourner quand tu veux, la connaissance de nouveaux avis… Toi, tu te souviens plus ?

Mais si, je te comprends… Il est loin, tu peux pas dormir aujourd’hui et il n’y a personne à qui raconter… Et surtout il est pas là pour lui raconter… Mais, maintenant tu devrais bien savoir la signification de c’est la vie ! n’est-ce pas ? Tout changera dans quelques jours… T’inquiète ! Si tu demandes des choses avec l’esprit, personne ne va savoir qu’est-ce que tu veux ! C’est difficile à deviner, tu comprends ? ...(partie censorée)...

Enfin, bonne nuit, si tu arrives à dormir. Sinon, continue avec la série, mais ça va pas forcement faire du bien hein ? Je te préviens seulement.

Grosses bises et des câlins.

27 de octubre de 2010

Contacto con la realidad

Vuelta a casa por las vacaciones de la Toussaint. Comparemos las diferencias en tal sólo un día de retorno (y sólo por vacaciones, bien sûr!).

¡Tener tantas ganas de venir para quedarme en casa delante del ordenador embobada, al menos en Lille ando de aquí para allá!

- Falta: actividades, vida relajada sin horarios, improvisaciones, gente disponible y fácil de contactar porque como tú, no viven en casa de sus padres y también están deseando tener planes, naturaleza, hablar con cualquiera en cualquier sitio sin ninguna razón (bueno eso también lo hago aquí, pero menos veces porque no tengo la excusa de «soy extranjera») y, por supuesto, ¡el francés!

- Sobra: saber de qué habla la gente en el metro, uff, a veces hasta me enerva, conversaciones sobre papeleos o asuntos pendientes y tanta conexión a internet sin un motivo justificado.

- Adoro: los besos y abrazos, poder hablar sin parar y escuchar historias de todo tipo sobre nombres que me resultan más que familiares, mi gentecilla cercana con experiencias compartidas, el olor del Volkswagen rojo perla metalizado, las sonrisas de los que hace tiempo que no te ven, la hospitalidad de los conocidos de vista, comida y sobre todo bebida frías en el frigorífico, no sentirte una irresponsable por comprarte una coca cola en un bar por dos euros jajaja, la música en el ordenador, mi pared llena de cosas y saber que habrá casi de todo sin intentar mirar en Youtube cómo abrir una lata de maíz sin anilla.

Y muchas más cositas… Pregúntome… ¿sería posible traer toda esa actividad a Madrid? Sería complicado teniendo un horario normal de universidad, ¡pero se puede intentar!

Cambios: en un mes y tres semanas han puesto carril bici por toda mi ciudad (o los están haciendo), han puesto una rampa de acceso y empezado las obras del ascensor en mi portal y están de obras en un parking especial para mí.
Sospecho que estaban esperando a que me fuera y nadie me lo ha contado, ¿descubriré otras ligeras modificaciones?

14 de octubre de 2010

He leído en Internet bastantes cosas de los Erasmus y sobre todo de los enamorados que se separan por este hombre rompeparejas.
La verdad es que me hace gracia; cada vez que he leído foros o blogs o lo que sea, cuentan siempre historias bonitas que terminan bien (es normal, nadie se va a poner a contar su historia de mierda con infidelidades de por medio), pero está claro que no es eso lo que me parece gracioso, sino que la mayoría de los jóvenes aseguren que es muchísimo mejor irse de Erasmus solo, sin tener a alguien a quien echar de menos, resumiendo, estando soltero. ¡Como si fuera algo que podemos elegir! Y, además, se trata siempre de la conveniencia ¿o no?
«Cariño, me voy al extranjero, así que será mejor que ya no nos queramos.»

¿Qué? ¿Pero de qué estamos hablando? ¿Puede ser lo que quieras es tener una persona segura en casa porque es más cómodo pero que una vez que ya no te hace falta vas y la abandonas donde sea? Bravo.

Todo esto me molesta bastante sobre todo porque cada vez que una de las dos partes habla de irse de Erasmus siempre surgen las sorpresas y las bromas (si es que las podemos llamar así): «¡Te vas de Orgasmus! ¡Va a ser difícil!» «es demasiado joven, ya sabes, está en la edad de…»

Y ahora os digo que sí, que es más fácil irse sin tener pareja. Que no vas a echar tanto de menos a nadie, que estarás menos tiempo en Internet, que te divertirás todo el tiempo sin pensar en que puedes hacer todo eso con tu novio/a, que no volverás tantas veces a tu país para verle/la y que nunca tendrás miedo de los comentarios que te hace la gente.

Psé, sí, es verdad... Pero no cambiaría nunca nunca jamás mi situación. Porque, en realidad, si sientes todo eso no es porque «tengas pareja», sino porque quieres a alguien y no quieres nada más que estar con esa persona. Y porque sabes que ese alguien es mil veces mejor que una estancia en el extranjero, es decir, que no se trata nunca de una obligación, sino de una forma de amar y estar conectado.

Ahora, pensad un poquito: ¿diríamos que sería mejor irse sin amigos, sin un lugar donde hayamos pasado toda la vida, sin familia o sin recuerdos? Porque, de hecho, sería mucho más fácil irse si no tienes nada que echar de menos ¿no?

Entonces, si no rompemos nunca las relaciones con nuestros amigos por el simple hecho de irnos al extranjero, ¿por qué tenemos que hacerlo con las personas de las que estamos enamorados? No entiendo nada.
Pero sí, si queréis iros al extranjero y no tener que pensar en nada de vuestro país de origen: matad a vuestros padres, no habléis con vuestros amigos, abandonad a vuestros perros y quemad vuestras casas.

Así, no echaréis nunca nada de menos.

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P.D: En TODA traducción se pierde algo y siempre se añade alguna pequeña cosa de más que complementa al texto.
Merci de votre compréhension.

13 de octubre de 2010

N'importe quoi


J’ai lu sur Internet plein de trucs sur les Erasmus et surtout sur les amoureux qui se séparent à cause de cet homme casse-couples.
En faite, ça me fait rire. Chaque fois que j’ai lu des lignes sur un forum ou un blog ou n’importe quoi, ils racontent toujours des histoires jolies qui finissent bien (c’est normal, personne ne veut raconter son histoire de merde sur des infidélités), mais évidemment, c’est pas ça ce que je trouve marrant. C’est que, la plupart des jeunes assurent que c’est beaucoup mieux d’aller comme Erasmus tout seul, sans avoir quelqu’un qui te manquera, enfin, d’être célibataire. Comme si c’était quelque chose à choisir ! Et, en plus, c’est toujours de la convenance, hein ?
« Cheri, je pars à l’étranger, donc, ce serait mieux que l’on ne s’aime plus »
Quoi ?? De quoi parle-t-on ? C’est, peut-être, que tu veux quelqu’un chez toi parce que c’est plus confortable mais une fois que tu n’en as plus besoin, toi, tu la laisses n’importe où ? Bravo.

Tout ceci m’énerve surtout parce que chaque fois qu’un partenaire parle de partir comme Erasmus il y a toujours la surprise et les blagues (si l’on peut les appeler comme ça) : « tu vas comme orgasmus ! ça va être difficile ! » « elle est trop jeune, tu sais, elle est à l’âge de n’importe quoi... ».

Et maintenant je vous dis que oui, que c’est plus facile de partir sans être en couple. Que personne ne va te manquer autant, que tu seras moins de temps sur Internet, que tu t’amuseras tout le temps sans penser que tu veux tout faire avec ton/ta copain/ine, que tu ne retourneras pas si souvent pour le/la voir et que tu auras jamais peur de choses que les autres te disent.

Bah oui, c’est vrai... Mais je changerais jamais, mais jamais jamais jamais ma situation. Parce que, en faite, si tu sens tout ça, ce n’est pas parce que « tu es en couple », mais parce que tu aimes quelqu’un et tu ne veux qu’être avec elle. Et parce que tu sais que cette personne-ci c’est plus de mille fois mieux qu’une séance à l’étranger, c’est-à-dire, que rien n’est pas une obligation mais une manière d’aimer et une manière d’être connecté.

Maintenant, pensez un petit peu : dirait-on que ce serait mieux de partir sans amis, sans un lieu où nous sommes passés toute la vie, sans famille ou sans souvenirs ?? Parce que, en faite, ce serait beaucoup plus facile de partir si rien ne te manque, non ?
Donc, si l’on ne casse jamais les relations avec les amis parce que l’on part à l’étranger, pourquoi doit-on le faire avec les personnes dont on est amoureux ? Je comprends rien.

Mais si, si vous voulez partir à l’étranger et ne penser à rien de votre pays d’origine : tuez vos parents, ne parlez pas à vos amis, abandonnez vos chiens et brûlez vos maisons.

Comme ça, rien ne vous manquera jamais.

25 de septiembre de 2010

La ville de Lille!

Como muchos de los pocos que leéis esto sabéis, hace un par de semanitas que vivo nada menos que ¡¡en Francia!! Que sí, que es el país de al lado, que hay destinos muchísimo más interesantes para otras personas, pero para mí, ir a Francia, al norte de Francia es un cumplir un sueño. Me gusta mucho este país y quería quitarme el mal sabor de boca de cuando fui al sur, no por nada en especial, sino porque más o menos es como España y siempre me había imaginado algo diferente, más o menos como el norte ^^

Cuando he escrito emails o he contado algunas cosas o me han preguntado, siempre he dicho que estoy encantada. ¡Y es cierto! Me gusta mucho el minipueblo en el que vivo y la ciudad preciosa que está al lado (la ville de Lille!), la posibilidad de hacer talleres, museos, de ir a exposiciones, de ver los parques y no sé hacer muchas cosas que ni he hecho pero tengo en mente y me deja con ganas de seguir estando aquí durante muucho tiempo. Además escuchar a todo el mundo hablar en francés, aprender expresiones (que ya iré poniendo cosillas) y hablar es genial. En la universidad no hago gran cosa, lo justo para poder conocer gente y hacer deportes. Ahora que he descubierto que las verduritas son más baratas y que el deporte es gratis, dan muchísimas más ganas de seguir la vida sana. Aunque no me puedo quejar, que al fin y al cabo estoy en el país de las becas y creo que me darán un pellizquito para poder derrochar y comprarme pasta de 2 euros en lugar de 1,50 jaja.

Bueno, aparte de todo lo que me encanta y que es una experiencia diferente, puedo ponerme un poquito seria para que se me entienda mejor. Lo primero es que hoy es un día triste: hace frío (normalmente con una chaquetita se va de lujo), viento y está lloviendo, lo que no me importaría tanto si no me hubiera perdido la única ruta en patines que podía hacer por mi ville.

Hay momentos de todo tipo: te sientes feliz porque conoces sitios nuevos, conoces gente nueva y de repente, en dos semanas, todo te parece familiar. Te sientes nostálgica porque, bueno, echas de menos poder hacer una llamada y tomarte unas raciones en una terraza. Te sientes sola porque te falta gente con la que conectar de verdad, aunque hay un par de personitas con las que me siento muy a gusto y completamente en mi salsa, me faltan los recuerdos compartidos y conexión en general. Luego, pues bueno, es evidente que cuando desde tu habitación puedes escuchar a tus vecinos darse mucho pero que mucho amor, echas de menos a ese pequeño que puede darte cariño, que puede acariciarte cuando te sientes sola, que te sonríe y te dice guapa aunque tengas unos pelos de loca y una cara de sueño de recién levantada y a quien, en definitiva, decir todo lo que sientes. No, no sólo decirlo, sino sentir con él.

Parece irónico, pero se acaba de levantar el sol. Será que me estoy despejando al escribir aquí.
Por otra parte, resultaría muchísimo más sencillo juntarse con el grupo de españoles a beber, festejar y botellonear. Más sencillo en el sentido de que tendría planes asegurados, sin pensar, una hora fijada y noche hasta las 5 y luego vuelta a dormir hasta salir de nuevo. Pero no me siento muy bien así, no sé, me gusta más ir conociendo los sitios y conocer a la gente de día (aunque no le digo que no a una noche de cervezas de 8 grados, vino blanco y un buen rato de bailoteo!!!).

Si no se me entiende muy bien lo que quiero expresar, ¡lo siento! Pero quería hacerlo un poco más tipo experiencia personal, porque al fin y al cabo es lo que es :).

Un besito muy fuerte para todos. Ahora sí puedo decirlo: os echo de menos, pero tampoco quiero irme de aquí... ¿¡qué tal si os venis!?