29 de diciembre de 2009

Ilusión

Son las diez de la mañana y estoy escuchando música. Estoy flotando, atontada, en una consecuencia de cosas que me encantan, que hacen que disfrute al 100% del presente, sin miras al qué ocurrirá, sin esperanzas futuras, sin ver nada más que todo lo que se mueve por aquí. ¿Qué más da? Ayer fue un día precioso, indescriptible, diferente… Nunca lo olvidaré. Porque hay momentos en los que da igual que diluvie, da igual que tu casa esté a oscuras y el cielo gris, una se ve capaz de coger su paraguas rosa roto y dejarse llevar por la ilusión, las sonrisas y un poco de nervios, todo hay que decirlo.

Fruto de la increíble capacidad de no necesitar, es la mejor manera de disfrutar, en serio, creedme. Hay muchos pájaros en mi cabeza y probablemente no esté segura ni de la mitad de los consejos que doy, pero por un momento hacedme caso. Dejad de necesitar, porque entonces lo que os den será breve y caduco… Y de otra manera, lo que os sea dado será inesperado y, sobre todo, extra; como un bonus para una pantalla especial que no sabías que existía.

El día de los inocentes… Un gran nombre para un día lejos de bromas pesadas y muñecajos de papel espatarrados. Inocencia. Alegría.
Hoy sí que sí:

¡Vivamos la realidad como si fuese fantasía!

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