25 de marzo de 2010

Abrazos

Me cuesta muchísimo dar abrazos. No sé por qué me es tan difícil mostrar los sentimientos dando abrazos, de igual manera que no sé por qué no suelo echar de menos a las personas (me refiero a echar de menos de verdad, no una pequeña nostalgia). Sin embargo, a estas horas de la madrugada, me ha dado por recordar algunos de esos abrazos que sí han sido especiales. En serio, les doy muchísima importancia porque simbolizan diferentes sentimientos y porque son únicos para mí; además, se me nota muchísimo cuando doy un abrazo sentido y cuando no estoy del todo cómoda.

El primero me recuerda a una amiga: su padre se iba a ir de viaje por largo tiempo y ella estaba muy triste sin querer mostrarlo del todo. Le di un abrazo y lo sentí de verdad, le daba mi apoyo, mi ánimo. Me emocionó. El segundo me lo dio un chico que decía que se me echaba de menos, lo creí a pies juntillas, lo agradecí, fue un símbolo increíble de la amistad desinteresada, ya lo escribí en otra entrada. El tercero fue con otra amiga (con la que además sentía que habíamos perdido algo de contacto y me daba penilla), cuando nos dijeron que nos íbamos de Erasmus… Compartíamos la alegría, pero de verdad… Siempre digo «de verdad» y «en serio» pero es que quiero dejar constancia de que lo que digo es sincero. Hay algún otro que recuerdo con mi progenitora (me apetecía usar la palabra) aunque eran más bien tristes o, quizás, de intento de ánimo. El resto de abrazos especiales fueron con una personita que no sé por qué tenía ese don de hacer que le echara de menos y de que, a la vez, me sintiera muy a gusto con cada abrazo y compartiera millones de cosas. Lo siento por el resto del mundo, pero creo que es la única persona con la que podría haberme abrazado fuera cual fuera el momento.

Eso sí, hay otra persona con la que no recuerdo haberme abrazado (y ya es bastante triste) pero a la que echo de menos cada día. Desde ese momento comprendí que sí tenía la capacidad de echar de menos a alguien verdaderamente, de añorarle, de querer conversar sobre miles de temas y de querer que siguiera siendo mi guía, aun con todos los defectos.

…Vaya, parece que alguien está viviendo una noche más emotiva de lo habitual…

5 cuchicheos:

Fernando dijo...

Hola Imil, acabo de ver tu comentario en el blog de Cristina. Me alegro mucho de que lo hayas encontrado y que te guste.
Una vez me dijeron que un buen abrazo es difícil de olvidar. Es la mejor forma de representar lo que una persona siente por la otra. Me ha gustado mucho esta entrada tuya. Así que te mando un abrazo. Fernando.

Anónimo dijo...

: ) !!

Imil dijo...

las sonrisas nunca deberían ser anónimas ^^

Anónimo dijo...

Las sonrisas nunca lo son; a decir verdad, siempre son reconocimientos.

Lo otro es tan solo una palabra, que al igual que un nombre, no es nada; una sonrisa siempre ofrece mucho mas, que cualquier conjunto de letras.

Sigue sonriendo, y encontras todos los sentidos en incluso aquellas que creiste no lo tenian.

: ) siempre.

Imil dijo...

sí, siempre sonreiré, no hay nada que me lo impida.

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